Palabras del Rabino Abraham Benhamú

 

El mes de Mayo

Coincidentemente este año el mes de mayo para el judaísmo es un mes muy especial, por los acontecimientos religiosos que en él se van a desarrollar de acuerdo a nuestro calendario. Con favor de D-os festejaremos Pesaj Sheny, Lag BaÓmer, Yom Yerushalayim y culminará con Shabuot; Matán Torá, la Entrega de la Torá en el monte de Sinaí. Roguemos siempre porque hayan alegrías como señala el dicho: “Yrbú Semajót BeYisrael veYanúsu Anajót”, “Que siempre hayan fiestas en el pueblo de Israel y se alejen de nosotros las ansias”.

Pesaj Sheny, o segundo Pesaj, nos recuerda el tiempo de la Casa Santa , cuando la persona que estaba impura y no podía cumplir en Pesaj con el Sacrificio Pascual tenía la oportunidad de hacerlo en el 14 de Iyar, llamado Pesaj Sheny. Además es el día que falleció Rabí Meir Baal Hanés, unos de los alumnos privilegiados de Rabí Akibá, quien con sus enseñanzas alumbraba al mundo como lo dice el mismo nombre, Meir o lumbrera, y Baal Hanés era por los milagros que hacía, y hasta la fecha cuando hacemos alguna petición de mucha importancia solemos decir: “Elaká de Meir Anéni”, El D-os de Meir me responda ”.

Dentro de la cuenta del Ómer, que originalmente eran considerados días semi-feriados por la Mitzvá de tener que contar el Ómer, hasta Shabuot, debido a la muerte de los alumnos de Rabí Akibá se convirtieron en días de duelo.

Lag BaÓmer, o 33 de la cuenta del Ómer, cuatro días después de Pesaj Shení, 18 de Iyar, conocido tambien como “Hilulá de Rabí Shimón Bar Yojai”, o La fiesta de Rabí Simón Bar Yojai , existen muchas razones porque este día es semi-feriado.

Hay quienes opinan que él salió en el día de Lag BaÓmer de la cueva en la que estuvo escondido ante la persecución del gobierno romano y es por eso que también es un día de fiesta, ya que milagrosamente, él no murió a manos de los romanos. Otros opinan, que también Rabí Akibá ordenó como Rabinos a cinco nuevos alumnos en Lag BaÓmer, para que enseñaran y diseminaran la Torá y no se perdiera esa fuerza espiritual, una vez que sus alumnos habían fallecido .

Lag BaÓmer también fue el día en el que falleció Rabí Shimón Bar Yojai . Ese día hubo un lleno de una gran luz y de interminable alegría, por la sabiduría secreta, el Zóhar, que él reveló a sus discípulos, proporcionando una nueva iluminación al mundo sobre la Torá y sus preceptos, y todo lo que conlleva sus enseñanzas.

Está escrito que el sol no se puso hasta que él reveló todo lo que le había sido permitido revelar. Sólo después, se le permitió al sol ponerse y cuando lo hizo, el alma de Rabí Shimón Bar Yojai salió de su cuerpo y ascendió a las Alturas, así lo describe el Zóhar.

 

Es por esta razón que el aniversario de su muerte es celebrado con gran alegría, aunque es propio recordar el aniversario de los Justos con un ayuno, en este caso el lado espiritual es más fuerte, de allí que se transformó en una costumbre desde tiempos pretéritos marcar el día de su muerte con una celebración de alegría.

Otro evento trascendental de nuestros días es el milagro de la reunificación de Yerushalayim, donde se puede ir a rezar a D-os desde la centro del mundo, tal cual dijera Jacob en su camino a Jarán, “Esta es la Casa de D-os y esta es la Puerta del Cielo”.

Partiendo de este principio, D-os le dio la orden al rey Salomón de construir el Bet Hamikdásh, o la Casa Santa , mientras esta se mantuvo en pie era el centro del Culto judío y el eje de toda nuestra vida espiritual, de aquí, que nuestras oraciones deben estar dirigidas hacia Yerushalayim. Después de su destrucción, el “Bet HaKnéset” , la “Sinagoga” ocupó su lugar, llamándose “Mikdásh Meát”, “Un Poco de Santidad” ésta asume la función de ser la casa de asamblea para la oración comunal, para el estudio y el lugar de encuentro; en otras palabras la institución central de la comunidad.

En Babilonia, los judíos se reunían en las sinagogas para orar y estudiar nuestra sagrada Torá.

El Tárgum de Yehonatán dice sobre el versículo (Éxodo 18:20) “Y harás saber (al pueblo e Israel) el camino que han de andar en él”, explica así: “Son las Sinagogas donde deben reunirse para rezar a D-os y desde allí velar por el bienestar de la Kehilá , como ser Bikúr Jolím, los enfermos y cualquier otra insuficiencia comunitaria.

Cuando D-os nos dio el precepto de la construcción del Mishkán, o Tabernáculo, dice: “Y me hagan un santuario y moraré entre ellos” al respecto dice el Midrash Shemót Rabá; “dijo D-os a Israel Udes. son mis ovejas y Yo soy vuestro pastor. Construid para vuestro Pastor una tienda, para que pueda cuidar de Sus ovejas”.

“Dijo D-os: Uds. son Mí viñedo y Yo soy vuestro Guardián. Construid para vuestro Guardián una choza, para que pueda cuidar de Su viñedo”.

Sigue diciendo el Midrash; “Dijo D-os: Udes. son Mis hijos y Yo soy vuestro Padre. Construid una casa para vuestro Padre, para que pueda estar junto a Sus hijos”. De aquí que dice la Torá : “Y me hagan un santuario y moraré entre ellos”

Todas estas enseñanzas son el eje de nuestro pueblo, la razón de nuestro ser, la grandeza y elevación espiritual por doquier pongan nuestros pies sus pasos.

En nuestros días D-os nos presento la oportunidad de construir un Bet Hakenéset, Sinagoga, en la zona donde residen la mayor parte de nuestros Sres. Yehidím, para que puedan cumplir con todos estos sagrados mandamientos y necesidades sin mayor dificultad.

La construcción del Kahal se da justamente en los días tan sagrados que se avecinan, la Fiesta de Shabuot, y al igual que antaño, debemos acercarnos a D-os con una ofrenda, cuya acción es modificar la elevación de todo cuanto nos rodea, ya sea espiritual, o material.

Las oportunidades son siempre únicas, lo que no se hizo hoy no sabemos si se hará mañana, que siempre sea todo bueno y con salud y D-os en Su infinita misericordia ponga la Bendición en todas vuestras empresas,

Amén .

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