Palabras del Rabino Abraham Benhamú

 

La Fuerza de la Torá

 

Nuestra Torá en rica en enseñanzas, en formas de vida, en leyes para todos nuestros quehaceres diarios etc. Es como un mar que no tiene fin. Su sabiduría es de vanguardia, las constituciones más avanzadas no llegan ni a su perfección ni grandeza.

Veamos lo que dijo el historiador Paul M. Johnson. sobre la historia de los judíos.

“Una manera de resumir 4000 años de historia judía es preguntarnos qué hubiera sido de la humanidad si los judíos no hubieran existido.  Seguro que el mundo sin los judíos hubiera sido un mundo radicalmente diferente.  La humanidad hubiera encontrado eventualmente las enseñanzas judías, pero no podemos estar seguros.  A los judíos les debemos la santidad de la vida, la conciencia colectiva y la responsabilidad social, el amor, la paz y muchos otros elementos que constituyen la fachada moral de la mente humana...  Está más allá de nuestra capacidad imaginar lo que hubiera sido del mundo si ellos no hubieran existido…”.

En cambio para nosotros como portadores de ella, nos parece obsoleta -¡¿Es la palabra?!- rehuimos responsabilidades que nos son inherentes a nuestra vida espiritual y quizás también maltratamos sus preceptos cuando caminamos al margen de ella, sin importar las consecuencias. Todos sin excepción queremos que los judíos y sus erudiciones exista y perduren para la eternidad, pero mucho que digamos no hacemos para que sea una realidad.

Si pensamos que el momento de recibir la Torá es un recordatorio a un evento, estamos errados. Nuestros Jajamim nos enseñan que tan solo la persona que comprende la palabra de la Torá y la siente como si fuera su propio pensamiento, esa fuerza le hará sentir la cercanía a D-os; y en el estudio hallará el antídoto, para la falta de interés por su cumplimiento.

La Torá dice: “La bendición, si escucháis las Mitzvot de Hashem vuestro D-os” El Zohar explica al respecto lo siguiente; D-os no podía revelar la verdadera recompensa de las Mitzvot, porque si el ser humano estuviera al tanto de ello, haría imposible el verdadero servicio de D-os.

De cuya enseñanza se aprende que, cuanto más esfuerzo dedique la persona en comprender mejor la esencia de las Mitzvot, más deleite hallará en su cumplimiento, porque su fin será servir al Supremo Hacedor sin el interés de la recompensa.

Tenemos pues, un maravilloso y profundo plan de acción. El estudio de la Torá, conduce al deleite espiritual y este a una penetración cada vez más profunda en el estudio y esto a su vez a un mayor deleite y así sucesivamente en un ciclo interminable. Este gozo es la recompensa de la Torá en este mundo, que es semejante a los deleites del mundo por venir; el inexplicable esplendor de “ser”.

Esta es en verdad la única forma de resistir el impulso de la mala tentación, como dicen nuestros Rabinos: “He creado el Yetzer Hara , o el impulso de la mala tentación y al mismo tiempo he creado la Torá para su Paliativo.”

Dedica un poco de tu tiempo al estudio de la Torá, busca en ella el deleite que pueda proporcionarte de manera que goces del conocimiento y seguro que también de una elevación espiritual.

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